El asesinato de la estudiante española Claudia Tacoronte, ocurrido en Morelos, reavivó el debate sobre la investigación de muertes violentas de mujeres y la clasificación de los casos como feminicidios en México.
De acuerdo con el reporte base, el caso de Tacoronte fue investigado bajo esa figura y el presunto responsable fue detenido y vinculado a proceso.
Organizaciones civiles han señalado que la atención recibida por este expediente contrasta con otros casos en los que, según sus acompañamientos, las investigaciones inicialmente fueron clasificadas como accidentes, suicidios u homicidios.
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Violencia contra mujeres enfrenta diferencias en la investigación
María de la Luz Estrada, directora del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, sostuvo que algunos asesinatos con posibles razones de género no son registrados inicialmente bajo esa clasificación.
“Muchos feminicidios se van como suicidio, accidente o homicidio”, afirmó, al advertir sobre un posible subregistro.
El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública mantiene reportes mensuales sobre delitos contra mujeres a partir de las carpetas de investigación iniciadas por las fiscalías estatales.
Según las cifras citadas en el texto base, entre enero y julio de 2026 se contabilizaron mil 250 muertes violentas de mujeres: 380 clasificadas como feminicidio y 870 como homicidio doloso.
Feminicidios y desapariciones concentran preocupación
El mismo periodo registró mil 125 mujeres reportadas como desaparecidas y no localizadas, de acuerdo con los datos referidos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas.
El Observatorio ha documentado históricamente un promedio cercano a 10 asesinatos de mujeres por día y ha cuestionado la existencia de posibles casos que no son investigados con perspectiva de género. En 2022, por ejemplo, reportó que de 3 mil 755 asesinatos de mujeres, 968 fueron investigados como feminicidios.
El caso de Tacoronte vuelve así a colocar en el debate la actuación de las autoridades frente a la violencia contra las mujeres y la necesidad de determinar, en cada investigación, si existen elementos que permitan establecer razones de género.



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