El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que la detención de “R1”, identificado como Ramón Ángel Álvarez Ayala, permitió esclarecer el móvil del asesinato del presidente municipal de Uruapan, Carlos Manzo, ocurrido en noviembre de 2025.
De acuerdo con las investigaciones federales, el homicidio habría sido ordenado porque las posturas públicas del alcalde eran consideradas una provocación por una célula delictiva vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación.
Durante la conferencia encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, el funcionario señaló que las indagatorias establecieron que el crimen fue instruido por “R1”.
“Las posturas públicas del alcalde eran vistas como provocaciones”, explicó al presentar los avances del caso. Asimismo, indicó que con esta captura suman 31 personas detenidas relacionadas con la investigación.
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Omar García Harfuch detalla cómo fue localizado “R1”
El titular de la dependencia explicó que la ubicación del presunto líder criminal fue posible mediante un trabajo coordinado entre el Ejército Mexicano, la Secretaría de Marina, el Centro Nacional de Inteligencia y otras corporaciones federales.
La investigación incluyó intervenciones telefónicas autorizadas por un juez, seguimiento de operaciones financieras y análisis de comunicaciones entre integrantes de la organización.
El operativo fue desplegado en Atotonilco, Jalisco. Durante la intervención, las fuerzas federales fueron agredidas por personas que brindaban protección al objetivo, lo que derivó en un enfrentamiento armado. Posteriormente, el detenido fue puesto a disposición de las autoridades ministeriales.
Investigación fortalece el caso tras la captura de “R1”
Omar García Harfuch también informó que las declaraciones de personas previamente detenidas, junto con evidencia obtenida durante las investigaciones, permitieron reconstruir la estructura de mando detrás del homicidio.
Añadió que existen indicios de que la decisión fue comunicada a mandos superiores de la organización criminal, aunque aclaró que no hay pruebas que acrediten una orden directa de su principal dirigente.



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