Querétaro, Qro., 11 de abril de 2026.- Algo no está cuadrando. En estos días se destapó el cartel del Pulso GNP 2026 —con nombres como Robbie Williams, Caifanes o Fobia—, no sé si esperaban devorar… pero definitivamente no lo lograron.
Los comentarios negativos no tardaron en aparecer.
Y no fueron tipo “no hay que ir”, sino más bien:
“muchos teloneros para Robbie Williams”,
“¿y el flyer real?”
o el clásico: “¿neta esto va a costar tanto?”
Y ahí está el punto.
No es que el cartel sea del todo malo.
Es que ya no alcanza.
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Hoy los festivales no compiten solo contra otros festivales.
Compiten contra el cansancio, contra el bolsillo y contra una audiencia que ya no compra nostalgia al precio de headliner internacional.
El problema no es que sean bandas de relleno.
El problema es que te las están vendiendo como si fueran novedad.
Igualmente, con el Festival City que se aventó días —pero días— con sus boletos al 2×1.
Y eso no es promoción… es síntoma.
Síntoma de que algo ya no está conectando.
Porque “los chiaaavos” dicen que es un festival de viejitos.
Pero los “viejitos” tampoco compraron cuando estaban al precio normal.
Y entonces la pregunta incómoda aparece:
¿Los festivales están dejando de ser relevantes en Querétaro…
o solo dejaron de escuchar a su público?
Porque subir precios sin subir la emoción
no es evolución.
Es desconexión.
*Fercha Ortiz es periodista y comunicadora gráfica. Ha colaborado en medios de comunicación locales y nacionales.



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