Querétaro, Qro., 11 de junio de 2026.- Este viernes 12 de junio de 2026 será un día que muchos recordaremos. Por primera vez, SpaceX, la empresa de Elon Musk que ha revolucionado los viajes espaciales, saldrá a bolsa en el Nasdaq con el ticker SPCX. No es una salida a bolsa cualquiera: se espera que recaude unos 75.000 millones de dólares, lo que la convertiría en la mayor IPO (oferta pública inicial) de la historia, superando con creces a gigantes como Alibaba o Facebook en su momento.
El precio de salida ya está fijado en 135 dólares por acción. Eso implica una valoración total de la compañía entre 1,75 y 1,8 billones de dólares (sí, con “b” de billón gringo). Para que te hagas una idea: es como si todo el valor de empresas como Boeing, Lockheed Martin y Airbus (viejo conocido en Querétaro) juntas cupiera dentro de SpaceX. Y el 30 % de las acciones (unos 22.500 millones de dólares) estará reservado especialmente para inversores particulares como tú y como yo, un gesto poco común que Musk ha querido para “democratizar” el acceso al espacio.
¿Por qué este momento es tan especial? SpaceX ya no es solo “la empresa de los cohetes”. En 2025 facturó 18.700 millones de dólares, principalmente gracias a Starlink, su red de internet satelital que ya tiene más de 10 millones de clientes en todo el mundo. Es la primera vez que una compañía espacial genera ingresos reales a gran escala. Pero también invierte mucho: reportó pérdidas de 4.900 millones de dólares el año pasado por el enorme gasto en investigación, Starship (el cohete que quiere llevar humanos a Marte) y nuevos proyectos de inteligencia artificial.
Este viernes marca el punto en el que el “sueño espacial” se convierte en una inversión accesible para el público general. Es como si el futuro que vimos en películas pasara de la pantalla al portafolio de cualquier persona con un celular y una cuenta de broker.
Las grandes expectativas… y las dudas inevitablesLos analistas más optimistas hablan de un “pop” inicial fuerte: subidas rápidas en las primeras semanas impulsadas por el hype, el carisma de Musk y el boom de la tecnología espacial. Ven a SpaceX como la próxima plataforma global, comparable a lo que fue Amazon en su día: cohetes reutilizables, internet para todo el planeta y hasta viajes a Marte. El 70 % de las acciones va a grandes fondos institucionales que ya están peleando por comprar.
Pero no todo es euforia. Hay voces cautelosas. La valoración es muy alta: se está pagando casi 94 veces las ventas del año pasado. Algunos expertos, como los de Morningstar, creen que la empresa “real” vale menos de la mitad y advierten que las pérdidas y la necesidad constante de invertir miles de millones pueden generar dolor de cabeza si Starship tarda más de lo esperado o si los reguladores ponen trabas. Además, todo depende mucho de Elon Musk: su estilo impredecible es un motor… pero también un riesgo.
En resumen, el viernes no solo cotiza una empresa. Cotiza una visión del futuro: ¿será SpaceX la que conecte al mundo entero con internet barato, la que haga normales los viajes espaciales y la que nos lleve a otro planeta? O ¿será una valoración de cuento que, como ha pasado con otras empresas espaciales, termine corrigiendo fuerte cuando la realidad operativa llegue? El mercado decidirá. Pero lo que sí es seguro es que, a partir del viernes, cualquiera podrá comprar un pedacito de ese sueño.
Y tú, amable lector, ¿estarías dispuesto a comprar acciones de SpaceX y aventurarte al espacio junto a Elon Musk? ¿O prefieres mirar el despegue desde la tierra firme?
Cuéntame en los comentarios: ¿te animas o pasas?
*Isaac Jiménez



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