El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, presentó ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado la política de Washington hacia Venezuela, en un momento clave tras la captura de Nicolás Maduro del poder.
En su intervención, Marco Rubio describió a Venezuela como un desafío estructural para la seguridad regional y como una prueba directa del liderazgo estadounidense en el hemisferio occidental.
El funcionario subrayó que el debate ya no se centra en cómo ocurrió el cambio político en Venezuela, sino en las condiciones necesarias para evitar un colapso institucional; según Marco Rubio, el país heredó una crisis fiscal, energética y social profunda, resultado de años de aislamiento internacional, deterioro productivo y expansión del crimen organizado.
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Marco Rubio: estabilización como prioridad inmediata
De acuerdo con Marco Rubio, la primera fase de la política hacia Venezuela es la estabilización.
En este periodo, fue considerado inevitable interactuar con las estructuras de poder existentes para garantizar servicios básicos y evitar un éxodo masivo de migrantes hacia países vecinos.
Parte central de esta etapa ha sido el esquema de sanciones petroleras flexibilizadas, mediante el cual el crudo venezolano puede venderse a precios de mercado bajo estricta supervisión estadounidense.
Los recursos generados, explicó Marco Rubio, han sido destinados a funciones esenciales del Estado, como salud y seguridad, y son auditados de manera externa; estas medidas han sido diseñadas para contener riesgos sin fortalecer prácticas corruptas heredadas.
Recuperación económica y transición democrática en Venezuela
En una segunda etapa, Marco Rubio planteó la recuperación productiva de Venezuela, con énfasis en la industria petrolera, que llegó a producir más de tres millones de barriles diarios y hoy opera muy por debajo de ese nivel.
Reformas legales recientes fueron valoradas como un avance inicial, aunque insuficiente para atraer inversión a gran escala.
Finalmente, afirmó que el objetivo estratégico es una Venezuela democrática, con elecciones libres, rendición de cuentas y reinserción plena en el sistema internacional.


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